


¿Cómo afecta la diabetes al ojo y cómo se trata la retinopatía diabética?
Dependiendo sobre todo del tiempo de evolucion de la enfermedad y de la calidad del control metabólico.
La retinopatía diabética es la causa mas frecuente de ceguera en el mundo occidental y la segunda en el resto, despues de las Cataratas, pero a diferencia de ellas produce un deterioro visual irreversible en la mayoría de casos y por ello el diagnóstico precoz es esencial.
La diabetes es una enfermedad sistémica que puede afectar a lo largo de su evolución a múltiples órganos del cuerpo humano. Se debe a un déficit en el funcionamiento de la insulina, hormona sintetizada por el páncreas, que regula el metabolismo de los hidratos de carbono.
La diabetes puede afectar al ojo provocando Cataratas, Glaucoma y principalmente afectando a la retina. La alteración retiniana, denominada Retinopatía diabética, suele aparecer cuando la evolución de la enfermedad es superior a 10 años, y se caracteriza por un estrechamiento progresivo de los vasos sanguíneos que da lugar a áreas de isquemia (zonas con escaso aporte sanguíneo) y la aparición de vasos neoformados, que se rompen con facilidad y provocan hemorragias retinianas y vítreas, además de edema retiniano y exudados por acúmulo de líquido entre las capas de la retina. Todo ello conduce a una progresiva pérdida visual que puede llegar a incapacitar al paciente.
Que una exploración de fondo de ojo de un resultado normal, no significa que no haya daño, pues si el paciente sigue mal controlado (con glucemias superiores a 200 frecuentemente) o pasa el tiempo suficiente acabará apareciendo el daño en la retina. Ello se debe a que el daño en los primeros años es a nivel microscópico y no lo detecta la explración de rutina.
La educación sanitaria es fundamental en la detección precoz y el control de la retinopatía diabética, que una vez detectada puede tratarse evitando su progresión mediante fotocoagulación con láser de las áreas de isquemia retiniana. A pesar de ello en casos severos se requiere cirugía para solucionar las complicaciones asociadas a ella.
Todo paciente diabético debe realizarse exploraciones periódicas del fondo de ojo y cuando sea necesario una Angiografía con contraste (fluoresceina) y una OCT (Tomografía de coherencia óptica).
La diabetes afecta fundamentalmente a los vasos de pequeño calibre retinianos, aumentando la permeabilidad de los mismos, originando la presencia de líquido en el centro de la retina (la mácula) que se denomina edema retiniano. En caso de progresar la enfermedad se pueden originar nuevos vasos, que son anómalos y que pueden sangrar provocando graves hemorragias.
Si es muy incipiente se puede simplemente hacer un seguimiento anual. Cuando la enfermedad progresa se puede realizar el tratamiento de la retina mediante fotocoagulación con láser. Si la progresión continua se puede originar el sangrado de estos vasos hacia el interior del ojo que denominamos hemorragia vitrea, que provoca una pérdida importante y brusca de la visión. Dependiendo del estado del ojo contralateral, del tratamiento previo del ojo afecto se puede decidir entre la observación, el tratamiento mediante Láser o la Vitrectomía.

Retinopatia diabética leve Retinopatía diabética exudativa